Se han hecho estudios sobre una inteligencia denominada “Emocional” en la que se le da al desarrollo afectivo la debida importancia que tiene; Por eso se habla de un Coeficiente Intelectual (CI) el cual rebasa al término de afectividad. Con el fin de hacer convivir al ser humano en armonía con su entorno social y natural, para convertirse en un sujeto más seguro, productivo y feliz.
Salovey y Mayer utilizaron por primera vez el término de inteligencia emocional para denominar la inteligencia interpersonal e intrapersonal. Por otro lado, D. Goleman destacó la importancia del mundo afectivo personal en la vida y el desarrollo de los individuos, y desarrolló una teoría. La inteligencia es una expresión del desarrollo intelectual, y comienza al nacer el niño, se produce en la interacción de estos con su madre. Rápidamente este binomio madre-bebé se amplía, garantizándose una interacción con otros adultos y coetáneos que tienen una gran significación para estimular el desarrollo. Estas primeras interacciones, que se originan el entorno familiar, tienen un carácter fundamentalmente espontáneo. La inteligencia emocional se va formando en los primeros años de edad en los que es muy inestable y lábil.
El sistema cultural, la estructura social y el desarrollo afectivo en la crianza y la educación son la fuente primaria del desarrollo de la personalidad y de su configuración psicológica. Una buena comunicación emocional en los primeros años y, en general, un buen ambiente socioafectivo en toda la primera infancia proporcionan un desarrollo emocional que permite canalizar, socializar las emociones de forma que aseguren una calidad de vida futura.
El desarrollo integral en la infancia temprana comprende los estilos cognitivos y afectivos: las emociones, los sentimientos y la acción. Las investigaciones actuales sobre la inteligencia emocional y sobre el desarrollo integral han dado grandes aportaciones a la pedagogía.Los estudios presentes sobre la inteligencia emocional han permitido definirla como la capacidad de conocerse uno mismo, de controlar las propias emociones, interactuar con los demás y establecer empatía. Sus investigaciones han permitido ampliar la teoría del factor general de inteligencia hasta la teoría de las inteligencias múltiples.
El mejor programa para preparar a los niños y niñas en el aspecto emocional debe empezar en el hogar pero sin perder de vista que este aspecto evoluciona permanentemente con el ser humano, y que sus principales elementos deben ser la confianza, la curiosidad, la intencionalidad, el autocontrol, la relación armónica con los otros, y la capacidad de comunicación y cooperación.La capacidad de reconocer con precisión las emociones es esencial para nuestra existencia. El conocimiento emocional propio y el de los demás se pueden considerar la base de la IE. Este conocimiento tiene que ser preciso pero no obsesivo. También es necesario saber expresar las emociones, saber comunicarlas, y muy importante también saber distinguir las emociones verdaderas de las fingidas ya que no todas las expresiones emocionales son verdaderas además de que nos aportan datos necesarios para la toma de decisiones. Para identificar estas emociones es necesario que no ocultemos las emociones, ser conscientes de la expresividad de nuestras emociones, ser conscientes de los sentimientos y emociones de los demás.Las Emociones.
Una emoción es un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos. Es un estado que sobreviene súbita y bruscamente, en forma de crisis más o menos violentas y más o menos pasajeras, involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias sobre el mundo. Apenas tenemos unos meses de vida, adquirimos emociones básicas, en los humanos se van haciendo más complejas gracias al lenguaje, porque usamos símbolos, signos y significados. Cada individuo experimenta una emoción de forma particular, dependiendo de sus experiencias anteriores, aprendizaje, carácter y de la situación concreta.
Existen 6 categorías básicas de emociones.
MIEDO: Anticipación de una amenaza o peligro que produce ansiedad, incertidumbre, inseguridad.SORPRESA: Sobresalto, asombro, desconcierto. Es muy transitoria. Puede dar una aproximación cognitiva para saber qué pasa.AVERSIÓN: Disgusto, asco, solemos alejarnos del objeto que nos produce aversión.IRA: Rabia, enojo, resentimiento, furia, irritabilidad.ALEGRÍA: Diversión, euforia, gratificación, contentos, da una sensación de bienestar, de seguridad.TRISTEZA: Pena, soledad, pesimismo.
Si tenemos en cuenta esta finalidad adaptativa de las emociones, podríamos decir que tienen diferentes funciones:
MIEDO: Tendemos hacia la protección.SORPRESA: Ayuda a orientarnos frente a la nueva situación.AVERSIÓN: Nos produce rechazo hacia aquello que tenemos delante.IRA: Nos induce hacia la destrucción.ALEGRÍA: Nos induce hacia la reproducción (deseamos reproducir aquel suceso que nos hace sentir bien).TRISTEZA: Nos motiva hacia una nueva reintegración personal.Las emociones poseen unos componentes conductuales:
-Expresiones faciales.-Acciones y gestos.-Distancia entre personas.-Componentes no lingüísticos de la expresión verbal (comunicación no verbal).
Los otros componentes de las emociones son fisiológicos e involuntarios, iguales para todos:
-Temblor-Sonrojarse-Sudoración-Respiración agitada-Dilatación pupilar-Aumento del ritmo cardíaco
¿Qué es la Inteligencia Emocional?
Se trata de conectar las emociones con uno mismo; saber qué es lo que siento, poder verme a mí y ver a los demás de forma positiva y objetiva. Es la capacidad de interactuar con el mundo de forma receptiva y adecuada.
Características básicas y propias de la persona emocionalmente inteligente:
-Poseer suficiente grado de autoestima-Ser personas positivas-Saber dar y recibir-Empatía (entender los sentimientos de los otros)-Reconocer los propios sentimientos-Ser capaz de expresar los sentimientos positivos como los negativos-Ser capaz también de controlar estos sentimientos-Motivación, ilusión, interés-Etc.
Todas las personas nacemos con unas características especiales y diferentes, pero muchas veces la manera que tenemos de comportarnos o de enfrentarnos a los retos de la vida son aprendidos. Nos comportamos como nos han "enseñado" a comportarnos.